






Es una visita de lo más recomendable, un paseo agradable de donde no se sale indiferente, porque se aprenden muchas cosas en un entorno precioso y lleno de vida.
Vimos Reyezuelos listados... Arrendajos, antiguos nidos de pájaros carpinteros, Lavanderas cascadeñas, Palomas torcaces, Ánades, un Pito real... comiendo tranquilo por el prao... y tantos otros.. y lo mejor... conocer sus hábitos sus costumbres, las zonas que frecuentan... y cuál es su alimento... El jardín no es el mismo sin pájaros ni ellos sin el jardín.. ninguno existiría sin el otro, por eso quisiera recomendar desde aquí esta otra visión del Botánico, de la mano en nuestro caso, de Amador un rapaz muy majo que nos hizo pasar unas horas inolvidables!!
Una perfecta mañana de domingo!!!
Siento que las fotos no sean nada buenas... pero no quería dejar de poner algunas..