Cuando ya han pasado la mayoría de
las floraciones llegan las Anemonas
japonicas que prolongan su floración
hasta bien entrado el otoño.
Toleran una exposición soleada pero donde
mejor se encuentran es en semisombra
donde además de florecer en abundancia
sus hojas logran mantener todo su verdor.
Si encuentra un lugar adecuado avanza de año en
año hacia los lados invadiendo lo que pille a su
paso, pero se puede controlar fácilmente a final
de temporada y aprovechar también para dividirla.
Un truco, para que no ocurra esto, (o para que ocurra
mucho menos) es plantarla sola rodeada de prao,
Pasado el otoño, se corta a ras de suelo
y en febrero asoman ya sus primeras hojas,
son tan guapas que solo por ellas merece
la pena plantar esta Anemona.